Desde ayer sábado 4 de febrero, Alfredo Pérez Rubalcaba es el nuevo Secretario General del PSOE. Las votaciones de los 952 delegados estuvieron muy ajustadas hasta el último momento del escrutinio, obteniendo finalmente 487 votos Rubalcaba y 465 Carme Chacón. Votó prácticamente el 100% de los delegados y, a excepción de 2 votos en blanco y uno nulo, el resto fueron votos favorables para los candidatos.
En el primer discurso de Rubalcaba, como secretario general, éste manifiesta insistentemente un agradecimiento sincero a los militantes y dice sentirse orgulloso de haber llegado hasta ese punto de su carrera, no se lo esperaba. Orgulloso y con mucha responsabilidad que tendrá que saber gestionar de aquí en adelante. Además, ofreció unidad y cambio para poder estar a la altura de las dificultades y poder abrir un nuevo camino de ilusión y de trabajo. Algo interesante y creíble tendrá que ofrecer el flamante primer secretario a los militantes pero sobre todo, a los ciudadanos si pretende hacer rebrotar la confianza y apoyo de que durante tanto tiempo el socialismo disfrutó.
También tuvo Rubalcaba unas palabras de reconocimiento y de agradecimiento para Carme Chacón en un momento de desconcierto para ella. El trabajo limpio así como la fuerza y las convicciones de la candidata han hecho que se haya ganado el afecto y el reconocimiento de una parte importante de militantes, cargos del partido socialista y ciudadanos en general. La prueba está en el resultado de las votaciones, tan reñido hasta última hora, de este congreso.
La situación del PSOE no es nada sencilla y el papel de Rubalcaba tampoco. Éste deberá trabajar para sacar al partido socialista de la profunda depresión en la que se encuentra. Como secretario general tiene dos retos muy importantes que deberá saber alcanzar si pretende devolver el prestigio y los apoyos que hasta hace poco atesoraba el partido socialista. Por un lado, deberá saber gestionar las cuestiones más internas del partido y, por otro lado, poner los instrumentos necesarios de cara a volver a conectar con la sociedad, con todos esos colectivos de ciudadanos que hasta ahora habían depositado su confianza en el partido socialista, pero que fruto de malas decisiones y desafortunadas gestiones, decepcionados, decidieron separarse. Esperemos que no para siempre.
A la espera de conocer cuál será el equipo de compañeros y compañeras que Rubalcaba decidirá presentar y proponer para trabajar codo con codo con él durante los siguientes próximos años, os dejo con una parte del discurso de agradecimiento del nuevo Secretario General del PSOE.